Eficiencia energética: la mejor forma de ahorrar es no gastando

Después de algunos años desarrollado proyectos de energía fotovoltaica y solar térmica no deja de sorprenderme que en cada uno de los proyectos, las personas involucradas – sean clientes, subcontratistas, colegas o invitados – estén más que entusiasmados de formar parte de ellos.  Tal vez se deba a la novedad de la tecnología en México, o tal vez sea por la emoción de formar parte de la transición energética de nuestro país. No lo sé..

Pero lo increíble del asunto es el presenciar la transformación y emoción de las personas.  El consumo y la producción de energía, antes conceptos invisibles y abstractos, de momento se vuelven reales y tangibles.  Las personas reflexionan sobre el uso que dan a la energía, cuánta desperdician y las posibilidades que tienen para ahorrar.  Precisamente esa emoción es la que termina por transformarse en conciencia y nuestro reto es fomentarla y mantenerla. Es por eso que debemos hablar de la eficiencia energética.

¿Qué significa Eficiencia Energética? sencillamente: usar la energía de forma inteligente, disminuir el consumo energético pero manteniendo el comfort y nivel de vida  de los usuarios. El ejemplo más sencillo es cuando un foco ahorrador utiliza 60% menos energía para producir la misma cantidad de luz que un foco incandescente.

La Eficiencia energética es relevante para todo lo que utiliza energía desde residencias hasta edificios, desde transporte hasta industrias.  Puede ser tan sencillo como apagar los aparatos que no se están utilizando, cambiar equipos viejos por equipos nuevos que consuman menos energía, o tan complejo como soluciones de cogeneración para aprovechar el calor excedente de los procesos industriales, o trigeneración para generar energía eléctrica, calor y frío en un mismo proceso.

El tema se ha vuelto tan relevante en las últimas décadas a nivel mundial que la Unión Europea y China establecieron políticas para aumentar la eficiencia energética al 20% para el año 2020. La Secretaría de Energía de México considera que es la respuesta más económica y accesible de garantizar un suministro de energía en el largo plazo.

¿Por qué es tan importante? Hay varias razones e intereses en diferentes escalas. Los países tienen que pronosticar el aumento en la demanda energética cada año, y tomar las decisiones y acciones necesarias para satisfacerla. Mediante la eficiencia energética, logran disminuir el consumo de energía por lo que tienen que invertir menos en centrales de generación, líneas de transmisión e importación de energía (costos que terminan por pegarle a los usuarios finales). También disminuye su vulnerabilidad a la dependencia de los combustibles fósiles y la volatilidad de precios. Todos ganan: las empresas generadoras de energía reducen los picos de demanda y los consumidores finales pagan menos por energía.

Si bien la eficiencia energética no es un tema con el que podamos empezar una conversación con aquella persona del otro lado del bar que queremos ir a conocer, es una ayuda sustancial para nuestro planeta: cada kWh que ahorramos evita medio kg de emisiones de CO2 (y eso sin contar que al ahorrar estamos ayudando a que se construyan menos centrales eléctricas).

La eficiencia energética es una buena forma de cuidar nuestros bolsillo, apoyar a nuestro país y contribuir con el medio ambiente.