7 Consejos para contribuir a un cambio ambiental

En nuestra sección “Hogar, dulce hogar” les proponemos algunas medidas que nos pueden ayudar a disminuir nuestra huella ecológica, además de cambiar significativamente nuestras vidas.

Actualmente nos encontramos en una situación crítica a nivel mundial, ya que los niveles de contaminación son alarmantemente altos. Provocando que sea primordial la necesidad de reducir nuestro impacto ambiental. Siendo necesario tomar medidas inmediatas al respecto. Este cambio puede iniciar con acciones muy sencillas, como las que te presentamos a continuación:

  1. Utilización de lámparas ahorradoras. Las lámparas ahorradoras se han convertido en una excelente opción, ya que utilizan sólo un 25% de energía comparadas con las bombillas antiguas, pero sin perder la cantidad que emiten de luz. Lo que se refleja en un gran beneficio económico y energético. Aunado a este cambio si procuras apagar las luces y desconectar los aparatos cuando no los ocupes, podrás notar una reducción considerable en el consumo de energía eléctrica.
  2. Evitar el uso de baterías. Se pretende que se evite a toda costa el uso de baterías, ya que por los metales y químicos utilizados son altamente tóxicas, una sola de éstas puede llegar a contaminar hasta 600,000 litros de agua. En caso de requerir usar baterías siempre será mejor opción el uso de las recargables, ya que éstas nos servirán una mayor cantidad de ocasiones y solo tendrás que adquirirlas una vez.
  3. Consumir productos locales. Actualmente existen algunos mercados y tianguis itinerantes donde pequeños productores presentan sus productos para que los consumidores puedan conocerlos y adquirirlos directamente de ellos. Los productos que puedes encontrar van desde: frutas y vegetales recién cosechados, quesos, hierbas de olor, carne, pan, mermeladas, dulces, huevos, postres, comida ya preparada, entre muchos otros; estos productos además de representar una opción mucho más saludable, por el método en que fueron cultivados, ayudan a fomentar y activar la economía local, ya que podrás consumir directamente a los productores a precios justos y no a través de intermediarios o a empresas transnacionales que te venden productos a un alto precio e incluso tratados con químicos, que pueden dañar tu salud, para extender la vida útil del producto.
  4. Separando y reciclando la basura. Se estima que diariamente se produce en la Ciudad de México cerca de 12 mil toneladas de residuos sólidos, de los cuales solo se llega a reciclar un 12%. Por lo que han surgido diversos Mercados de Trueque en México, donde, además de fomentar la separación de basura, se fomenta el reciclaje, ya que lo que puede parecer basura para alguien, para otra persona puede ser sumamente útil. Los residuos reciclables se pueden dividir en 7 grupos, que son: botellas de vidrio (transparente, ámbar, verde y azul), papel y cartón combinado, botes y latas de aluminio, botellas de PET (tereftalato de polietileno), tetrapak, electrónicos (excepto monitores) y aceite de cocina en botellas de plástico. El sistema que se utiliza actualmente en algunos Mercados de Trueque es mediante un valor acordado previamente en “puntos verdes” que se le asignan a cada producto y que posteriormente se pueden se pueden usar como moneda de cambio para adquirir diversos productos.
  5. Utilizar los desechos orgánicos como composta. Como se había sugerido en un artículo anterior, el uso de los desechos orgánicos como composta es una excelente forma de aprovechamiento y optimización de los desechos orgánicos que de otra forma irían a parar a la basura sin representar algún tipo de beneficio.
  6. Utilizar en menor medida de lo posible bolsas de plástico. Cuando hagamos compras siempre será una mejor opción pedir una caja de cartón, ya que de esa manera apoyamos que cada vez sea menor el uso de bolsas de plástico, que su vida útil es demasiado corta y que este tarda hasta 200 años en degradarse, causando un sin fin de daños ecológicos en ese tiempo.
  7. Se puede dar una segunda vida a ropa que no usamos. Se puede utilizar ropa que esté en malas condiciones para realizar labores de limpieza y la ropa que ya no se use pero que siga en buenas condiciones, se puede donar a personas en situación de calle que les pueda servir o a personas víctimas de algún desastre natural, contribuyendo así a ayudarlos de manera activa.

 

Haz todos estos consejos y comprueba tú mismo el cambio significativo que representan en el medio ambiente y en tu vida.